La analista nos comparte algunas preguntas de su andar psicoanalítico, invitándonos con ello a un reflexionar en voz alta, sobre el Psicoanálisis. “…Entonces si hay un sufrimiento, un padecimiento psíquico que es inherente y estructural al ingreso al mundo de la cultura y del lenguaje, ¿qué nos autoriza a intervenir? Lacan dice justamente, cuando hay un penar de más; entonces ¿qué invitamos nosotros, a hacer al paciente con ese penar de más?…”
Causa Psicoanalítica en Gral. Roca: Hola Cecilia, buenas noches!. Antes que nada agradecemos tu participación a realizar esta entrevista, formando parte del espacio “Entrevistamos a…” Queríamos preguntarte, ¿qué es para vos el Psicoanálisis?
Cecilia Montes: Quiero decir que, estoy super agradecida de que piensen en mí para la entrevista, y a mí, por animarme.
Para mí, para poder pensar qué es el psicoanálisis, que es una pregunta bastante amplia, hay una frase de Lacan que a mí me gusta mucho; que está en el Seminario XI, que, justamente cuando Lacan está preguntándose en relación a que el psicoanálisis es hijo de la ciencia, pero si ¿es el psicoanálisis una ciencia?. Frase que está en los primeros capítulos del Seminario XI. Lacan ahí habla como de una posible definición para empezar a hablar del psicoanálisis, y dice: es el tratamiento dispensado por un psicoanalista. Lo cual me pareció re interesante porque hay como dos palabras ahí, por un lado tratamiento y por otro lado psicoanalista ¿no?, o sea, qué es el tratamiento que lleva a cabo un psicoanalista, y, qué es ser un psicoanalista. Y bueno, los psicoanalistas nos ocupamos del padecimiento psíquico, del sufrimiento, del padecimiento con el cual vienen los pacientes a análisis. Lacan dice que hay un padecimiento que es estructural y que tiene que ver con el precio que todos los que somos sujetos neuróticos hemos pagado, pagado por devenir seres hablantes ¿no?, parlêtres, o sea que el ingreso a la estructura inevitablemente implica una pérdida de ese goce absoluto que Lacan también lo llama el bien supremo y de esa pérdida de ese goce absoluto nos queda, dice, como consuelo los pequeños goces en más o en menos. O sea los plus de gozar. Entonces si hay un sufrimiento, un padecimiento psíquico que es inherente y estructural al ingreso al mundo de la cultura y del lenguaje, ¿qué nos autoriza a intervenir? Lacan dice justamente cuando hay un penar de más, entonces ¿qué invitamos nosotros, a hacer al paciente con ese penar de más? con ese goce opaco, con ese goce podrido como lo llama Lacan y la propuesta del psicoanálisis podría decirse, es que el sujeto pueda hacer otra cosa que quedar atrapado con las marcas de su historia. Isidoro Vegh dice es hacer de un destino un estilo, es decir, un saber hacer con ese goce excedentario, uno podría pensar que en lo peor de uno está lo posible mejor de uno. Sería como en el análisis usar todo el material explosivo inflamable que uno tiene y ponerlo a favor de uno, lo cual no es poco. En el recorrido del análisis un sujeto, podríamos pensar de lo más light a lo más profundo, va más liviano por la vida y bueno, si llega a su fin, al final del análisis va a salir refundado de esa experiencia. Como que, en el sujeto hay un antes y un después en relación a que hay un surgimiento de un nuevo sujeto. C. Ps. en Gral R.: Cecilia, y ¿por qué sos psicoanalista?
C.M.: ¿Como empecé a pensar en ser psicoanalista?…yo creo que fue en la secundaria, bastante tempranamente cuando, en un momento me di cuenta de que estaba todo el tiempo haciéndome preguntas, preguntas por la causa, por la causa que podía ser de una ecuación matemática, de algo que estaba estudiando, o preguntas que me hacía respecto a cosas que veía en la vida o que escuchaba, o sea, que estaba muy pensante y pensando en el por qué de todas las cosas que sucedían. Y bueno, había una relación mía con el saber y por supuesto, a la vez, con la falta de saber. Yo, ya en tercer año sabía que quería ser psicóloga, no ya psicoanalista porque todas esas diferencias no las sabía aún, las pude descubrir más adelante en mi carrera universitaria. Yo ya en tercer año, sabía esto, a pesar de que no me gustaba Psicología como me la daban en el secundario, pero se ve que pude diferenciar que eso no tenía que ver con el Psicoanálisis, no sé por qué, y bueno, después yo estudié en la Universidad de La Plata y es una carrera que en ese momento tenía una impronta del Psicoanálisis lacaniano y, bueno, cuando lo descubrí no lo pude
dejar, me atrapó.
C. Ps. en Gral. R.: ¿Qué es lo que más te gusta hace por fuera de tu profesión?
C. M.: Lo que estoy haciendo además de mi práctica analítica es estudiar inglés, que eso fue algo que, si bien yo tengo una hermana viviendo en el extranjero y eso fue lo que me hizo, y lo que me hace sostenerlo a veces en determinado momento, pero que siempre fue como un idioma que me atrajo mucho, que tiene que ver con algo de mi papá. Y es algo que me da mucho placer, me permite hacer lazo social y aprender. Es algo que disfruto, si bien tiene que ver con lo intelectual, pero es algo que hago con sumo placer que es estudiar inglés.
No tengo tiempo para algunas cosas más que me gustaría hacer, pero ya llegará.
C. Ps. en Gral. R.: Muchas gracias Cecilia, por compartir este tiempo con nosotros, y acompañarnos en la propuesta de hacer lazo social entre los analistas.
C.M.: Un gusto haber compartido este espacio.
Espacio de “Entrevistamos a…” de Causa Psicoanalítica en Gral. Roca: A cargo de la
Analista Gabriela Casariego, en entrevista y edición, y de la Analista Virginia González, en arreglos y puesta en Fan Page.
Octubre, 2017.




